
Esta imagen, aparentemente tan simple, encierra una multiplicidad de posibles interpretaciones y, por lo tanto, de posibles significados.
En una primera lectura podemos distinguir un marco, de aspecto tradicional, que encierra una superficie negra franqueada por dos barras, una de las cuales está rota.
No sabemos si el marco hace referencia a una concepción de arte tradicional, el arte como hasta el siglo pasado se ha venido ejecutando, o a una noción general de arte.
De igual forma no sabemos si el área negra es un plano, o bien un espacio, vacío u oscuro.
Las barras podrían representar algún tipo de retención, de imposición, o bien una protección frente a lo externo.
De una forma casi inconsciente, al ver la imagen reconstruyo en mi mente la historia del arte, en la que éste se ha ido cerrando en sí mismo, y construyéndose sus propiar reglas, sus propias limitaciones, a la vez que ha buscado siempre una vía de escape, una alternativa, y ha tenido la opción, o casi la necesidad, de transgredir sus propias leyes. En este caso podría ser que la pintura hubiera roto las limitaciones del cuadro y hubiese salido fuera de él, dejando tras de sí un espacio vacío y unas restricciones ya superadas.
El arte se escapa de la cárcel del museo.