Es más alta, sí, pero no parece una diferencia muy notable si tenemos en cuenta las diferencias socioeconómicas de los alumnos de unas y otras. En el
Informe PISA de 2009 se hace especial hincapié en estudiar la repercusión de las condiciones externas a la escuela (nivel de ingresos, nivel de estudios de los padres...) en el resultado académico de los niños. Aunque dicen que esta repercusión no es muy significativa, los resultados que se muestran parecen decir todo lo contrario. Tomemos como indicativo, por ejemplo, el nivel de estudios de los padres:
Es más que evidente la estrecha relación que se da entre ambas variables. En
este artículo, se analizan las diferencias socioeconómicas y académicas del
alumnado de los centros públicos y privados de la Comunidad Autónoma
de Aragón. En él se encuestó alrededor del 80% de los alumnos matriculados en 2º de bachillerato en la Comunidad de Aragón, por lo que nos da una visión bastante cercana a la realidad. Volvemos a tomar el nivel de estudios de los padres como indicador para ver ahora la diferencia que existe entre los instituos públicos y privados:

Si los resultados de los alumnos dependen (no exclusivamente, pero como hemos podido ver es un factor importante) del nivel sociocultural de sus familias, y éste es más alto en el caso de los centros privados, es lógico que la media de los resultados de los centros privados sean más altas que la de los centros públicos. Para que estos resultados fueran significativos, habría que realizarlos entre alumnos de centros públicos y privados con el mismo nivel sociocultural. Hay que tener en cuenta que en los centros privados no tienen que lidiar con alumnos en riesgo de exclusión social, inmigrantes que apenas se defienden con el idioma o que vienen de sistemas educativos totalmente distintos. Además, en la escuela pública tenemos la certeza de que los profesores han sido seleccionados por el sistema de oposiciones.
Otro tema a tener en cuenta es que todas estas comparaciones y mediciones de los resultados de los centros se hacen en base, casi esclusivamente, a la comprensión lectora y las habilidades en matemáticas de los alumnos. Aquí vuelvo a hacer referencia a la anterior entrada acerca de las
inteligencias múltiples. No estamos teniendo en cuenta cómo afectan los centros públicos y privados a los niños en otras cuestiones que también deben tratarse en la escuela y que, al menos en la pública, se tratan de asimilar como son las destrezas sociales, el conocimiento y el cuidado del entorno y la naturaleza, etc. En concreto en el tema de las relaciones sociales, los niños en un centro público se mueven en un entorno social más "real". Allí se encuentran niños de todos los niveles sociales, procedencias... y de esa forma es un reflejo más fiel de la sociedad. Se educan los niños en un clima de igualdad, en lugar de hacerlo en base a una segregación elitista.
El mes pasado tuvo lugar en la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón el
Primer congreso sobre Educación y Políticas educativas en España.En el blog
nada es gratis podemos ver las notas que tomó Antonio Cabrales en el mismo.
Aquí se hace referencia a cuatro sistemas educativos que han seleccionado como los de mayor éxito. Entre ellos, nos quedamos con el de Finlandia y el de Suecia (por mayor afinidad cultural, ya que los otros dos son los de Singapur y Corea del Sur y ya entramos en paradigmas culturales radicalmente distintos al nuestro). Uno de ellos, el de Finlandia, está basado en un sistema de escuelas públicas municipales. Además, otros factores que nombran son la independencia de los profesores y las escuelas,una alta valoración social y formación de los profesores y la
intervención en edades tempranas para evitar las diferencias en el futuro rendimiento y aprendizaje de los niños. En este tema parece haber unanimidad, esperemos que se tenga en cuenta a la hora de tomar medidas políticas.
Por otro lado el sistema sueco es el llamado
sistema de escuela libre (del que hablábamos al principio de esta entrada). Los padres disponen del sistema de
vouchers para elegir a qué tipo de escuela quieren llevar a sus hijos, pero también pueden elegir a qué escuela pública quieren llevarlos. También aquí se vuelve a hacer alusión a la autonomía de los centros. Y así, habiendo competencia en pie de igualdad entre escuelas públicas y privadas, sólo un 10% de las escuelas suecas son privadas, un porcentaje mucho menor del que se da en España. Lucía Fígar, la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, en un meeting anual del grupo católico ultraconservador Comunión y Liberación, decía orgullosa que:
"hoy en día la proporción entre escuela pública, concertada y privada es esta: la escuela pública representa el 52% en nuestra región, la Comunidad de Madrid, la escuela concertada el 33% y la escuela al 100% completamente privada cerca del 15%.Dentro de estos centros, entre comillas, “concertados”, más de 2/3 ofrecen educación católica." Habría que preguntarse porqué en un estado en el que las escuelas públicas y privadas compiten en las mismas condiciones por los alumnos, sólo hay un 10% de escuelas privadas, y en España (aunque no es tan alto como el de la Comunidad de Madrid) este porcentaje es mucho más alto. La solución puede estar o bien en la inversión que desde el estado se hace en una u otra, o en la administración que de ella se hace, sucediéndose numerosos planes educativos, con una media de uno por cambio de gobierno...y que responden más a cuestiones políticas que educativas.
En definitiva, creo que es más que evidente que hay que defender la enseñanza pública, invertir en ella y mejorarla, y, sobre todo, darle es estatus y el reconocimiento que se merece, para que, ya que los niños van a tener que competir en el futuro, que puedan hacerlo en las mismas condiciones.
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